La eyaculación precoz, un problema que preocupa a muchas parejas.

En esta ocasión, vamos a tratar uno de los temas que más preocupa a los hombres y que pueden afectar a una relación de pareja: la eyaculación precoz. Antes de continuar con el artículo, queremos que sepas que es un problema que SI tiene solución, por lo que no tienes que desesperarte. Importante destacar que para hablar de eyaculación precoz, este problema debe aparecer de una manera frecuente.
Presta atención para ponerte manos a la obra y poder terminar con él, ya que seguro te causa más de un quebradero de cabeza.
Hay diversos tipos de eyaculación precoz y es entre el 25% y 40% de hombres quienes la padecen y hasta el 70% lo ha padecido en alguna ocasión, independientemente de su edad. La más grave es aquella en la que eyaculan antes de penetrar a su pareja o segundos después de penetrarla. En el caso de hombres que no practican relaciones sexuales frecuentemente, suelen ser más propensos a padecerla.

¿Por qué me ocurre?
Las causas que las provocan son de diversa índole. Puede deberse a estrés, consumo de alcohol, depresión, infecciones en la próstata o vías urinarias, consumo de fármacos, drogas o fármacos, etc. También causas como puede ser miedo al embarazo o pensar que no se va a estar a la altura en la relación sexual pueden ser las causas.
A todo esto hay que sumarle la repercusión que tiene en la pareja, ya que provoca una disminución de placer e incapacidad para alcanzar el orgasmo. Algunas parejas lleguen a evitar mantener relaciones sexuales para no enfrentarse a la situación y si esto ocurre y el problema persiste, los efectos negativos que recaerán sobre la pareja serán devastadores.

¿Cómo puedo prevenirla?
Muchos de los hombres que la padecen tienden a buscar soluciones que no son las correctas. Nos referimos a masturbarse antes de mantener relaciones sexuales o pensar en otras cosas mientras mantienen relaciones sexuales para disminuir el nivel de excitación. Estas soluciones no son las adecuadas porque lo único que haces es esconder el problema, forzando la situación en lugar de poner remedio.
Para poder sentirte pleno se debe poner punto y final y para ello te queremos ofrecer una serie de recomendaciones y trucos que ayudarán a evitarla.         

Reconocimiento: Ante todo y lo más importante es reconocer que se tiene un problema para que puedas solucionarlo.  Habla con tu pareja: La confianza es el pilar fundamental de una pareja y no hablar de lo que ocurre lo único que hace es empeorar la situación. No hay que culparse, sino tratar de poner remedio en pareja. Ante todo comprensión.

Relajación: Cuando estás relajado es cuando mejor se controla la situación porque dejas de actuar y conectas mejor con tu pareja. Si te paras a pensar en lo que estás haciendo es cuando desconectas de tu pareja y dejas de tener el control sobre tu cuerpo. En este punto puedes probar a realizar los ejercicios Kegel para fortalecer los músculos pelvianos. Lo único que hay que hacer es contraer y relajar estos músculos en intervalos de cinco segundos sucesivamente. Según estudios realizados, se aprende a controlar los músculos que controlan la eyaculación si se realizan 30 veces cada día sin superar las 100 repeticiones.

 

Practica el “comenzar-parar”: Una práctica muy positiva que es recomendable hacer en pareja es el conocido como “comenzar-parar”. Lo único que se debe hacer es parar en el momento que se siente que se va a eyacular. Una vez relajado se reanuda la actividad sexual. Si se realiza varias veces por semana para que el cuerpo se acostumbre, es beneficioso para sentir seguridad y disipar el problema.

                   

Muchos hombres con eyaculación precoz necesitan ayuda personalizada, ya que si el problema es arraigado no es suficiente con leer las pautas de cómo tratar el problema para que no tengas miedo a enfrentarte a ello. De ambos depende superar el problema.

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