Hipersexualidad: cómo reconocer la adicción al sexo.

La hipersexualidad es una adicción que afecta tanto a hombres como a mujeres y requiere la ayuda de un profesional. En este caso, la adicción no se condiciona por sustancias químicas, sino por el aumento excesivo de actividad sexual. Ante esto, la persona que lo padece puede manifestar su adicción de diversas formas: con sexo telefónico, mediante consumo de pornografía, manteniendo relaciones sexuales con extraños o personas que se dedican a prestar servicios sexuales…

 

Además, la llegada de internet ha provocado que esta adicción se extienda con mayor rapidez, debido a la excesiva oferta de pornografía gratuita que puede encontrarse. De hecho existen estudios que corroboran esta información y que añaden la complejidad de diferenciar a la persona que realmente es adicta y la que tiene la libido muy alta, por lo que acudir a un especialista es sumamente importante para confirmar el diagnóstico. En total, más del 10% de la población española sufre algún trastorno relacionado con el sexo. En el caso de que se trate de hipersexualidad, hay que seguir las pautas del especialista, ya que puede afectar gravemente a nuestra vida en pareja y trabajo y por tanto padecer ansiedad, estrés e incluso depresión. Aparte, hay que sumarle el sentido de culpabilidad que siente la persona que lo padece. Los reproches y el sentimiento de culpa son constantes.

 

Indicios para saber si padeces hipersexualidad
Algunas de las señales que pueden manifestarse son:
– Utilizar el sexo para escapar de la ansiedad, depresión, estrés, problemas económicos, laborales…– Incapacidad de reducir tus fantasías sexuales.
– No saber mantener una relación estable en los que el sexo no sea el objetivo principal.
– Sentir remordimiento, después de mantener ciertas conductas sexuales.
– No saber controlar los impulsos sexuales.
– Sentir atracción por ciertas conductas sexuales.

Consecuencias que pueden derivarse
Mantener relaciones sexuales de forma descontrolada y compulsiva puede derivar en graves problemas como pueden ser:
– Contraer una enfermedad de transmisión sexual.
– Destruir tu familia.
– Pérdida de trabajo por un comportamiento no adecuado.
– Consumo de drogas y/o alcohol.
– Padecer trastornos como pueden ser la ansiedad y depresión, entre otros.
– Acumular deudas financieras por el consumo de servicios sexuales o consumo de pornografía.
– Tener problemas legales.

Cómo tratarla
Buscar ayuda puede resultar complicado, pero debe dejarse la vergüenza atrás para poder avanzar y salir de ese bucle porque superarlo por uno mismo es imposible. Existen diferentes vías para solventar el problema como puede ser acudir a un psicólogo o grupos de apoyo, pero lo más importante es que una vez detectada sea un especialista quien valore la causa que desencadenó este trastorno y tratarlo como corresponda.