Fantasías sexuales, un mundo por descubrir.

Hoy os traemos un artículo de nuestra colaboradora Úrsula Müller, psicóloga y sexóloga especializada. En él podréis saber más acerca de las fantasías sexuales. ¡Esperamos que os guste!

 

FANTASÍAS SEXUALES, UN MUNDO POR DESCUBRIR

El mundo de las fantasías eróticas es un mundo libre en el que se necesita desear para que sucedan.

Los niños y niñas fantasean, es parte de la imaginación y creatividad que tienen los más chicos. Son fantasías diferentes, de personajes o  cuentos, es una capacidad que se desarrolla a esa edad y que todas las personas tenemos y que podemos explorar. Ya con el tiempo las fantasías cambian.

A algunas personas les cuesta llegar a soltar los pensamientos y dejar libre la imaginación. Es de darle rienda suelta a los pensamientos eróticos, como que fuéramos espectadores de una película. Es de mezclar, mente, pensamientos y emociones y así poder vivir una experiencia placentera y por qué no, desencadenar la respuesta sexual.

 

¿Cuándo empiezan las fantasías sexuales?

Las fantasías sexuales se inician con el desarrollo sexual, con las experiencias que vamos viviendo. No es demasiado pronto, puede ser que no lo recordemos. Todo esto va ligado e influye la cultura en la que estemos y la información que recibamos relacionada a la sexualidad. Una capacidad que con el tiempo se puede perder, alimentar o recuperar.

Tipos de fantasías

Muchos autores han clasificado las fantasías de diferentes maneras. Sin embargo, se pueden decir que caen en dos grandes grupos: las noveladas y las no noveladas.

Las noveladas son aquellas en las que se imaginan personajes, escenarios, incluso guiones; se es el protagonista o en algunos casos la víctima; donde el miedo o el sentimiento de actuar salvajemente pueden aparecer. Y las no noveladas, que van de la mano a las capacidades sensoriales de los humanos. No son historias en la mente como las primeras, sino estímulos visuales, auditivos, táctiles; que nos imaginamos y que provocan placer. Es, por ejemplo, imaginar que nuestra pareja baila, sin que haya una historia o un guion y que esto genere placer.

Es importante recordar que las fantasías son moldeables, podemos cambiarlas. Algunas personas se preocupan cuando sus fantasías van en contra de sus principios, si bien las fantasías son libres, son modificables. Si genera placer y un sentimiento de bienestar ¡Utilízala y mucho! Es un recurso gratuito que puede activar tus sentidos aún más. El cerebro es nuestro principal órgano erógeno. Nuestra mente puede activar o apagar la respuesta sexual. Las fantasías son un recurso que puede ser divertido, creativo y sencillo de utilizar en nuestra vida íntima.

Así que, ¡nunca es tarde para empezar a fantasear!

 

                                                                                                                                                                                     Por: Úrsula Müller, psicóloga y sexóloga

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